Pan de Sarraceno

Esta es la receta que más nos pedís los asistentes a nuestros retiros. Siempre os sorprende lo rico que está este pan de sarraceno, por eso os la compartimos aquí para que también lo podáis hacer en casa.

 

INGREDIENTES

  • 400 g. de trigo sarraceno en grano
  • 300 ml. de agua de manantial
  • 60 g de semillas de girasol o de calabaza
  • 1 cp de sal marina
  • 2 cp de pshyllium husk

ELABORACIÓN

  1. Pon el trigo sarraceno en remojo en abundante agua, que quede bien cubierto, durante 4h.
  2. Escurre el trigo sarraceno sin lavar y ponlo en una la batidora.
  3. Añade el resto de los ingredientes y bate ligeramente sin triturar los granos demasiado.
  4. Pon la mezcla en un bol de cristal y deja reposar en la nevera de 12 a 24h.
  5. Pon la mezcla en un molde para hornear que tenga previamente cubierto el interior con aceite y harina espolvoreada para que no se pegue la masa.
  6. Haz unos pequeños cortes encima de la masa.
  7. Pon la mezcla en el horno previamente calentado a 180ºC, durante 40-50 min aprox. Tiene
    que estar bien tostado por encima, asegurate pinchando la masa antes de sacarlo.
  8. Al sacarlo del horno, quítalo del molde y déjalo enfriar encima de algún tipo de rejilla para que no condense la humedad en la base.
  9. Una vez frío puedes cortarlo en lonchas finas y congelarlo para usar las rebanadas frescas cuando necesites. Solo tendrás que tostarlo un poco para descongelarlo y realzar su sabor.

¡Y a disfurtarlo!

TIEMPO DE ELABORACIÓN

50 minutos + 12-24h hidratación previa

APUNTES DE INTERÉS

El Psyllium

Al ser un pan sin levadura, el Psyllium Husk, representa un elemento que ayudará a coger cuerpo a la masa antes de hornear y a sacarle la humedad de la hidratación previa.

Al consumirlo, nos proporciona una gran cantidad de fibra soluble, lo cual ayuda a mantener una regulación intestinal óptima y favorece el equilibrio de la flora intestinal.

El trigo sarraceno

El trigo sarraceno es un pseudocereal que ofrece numerosos beneficios nutricionales. Se destaca por su alto contenido en proteínas vegetales y su considerable proporción de fibra. Además, no contiene gluten, una proteína que puede ser problemática para muchas personas.

La intolerancia al gluten se manifiesta de diversas maneras, desde molestias intestinales leves hasta las formas más severas de la enfermedad celíaca. Para quienes son intolerantes al gluten, el trigo sarraceno es una excelente opción para incorporar en la dieta diaria.

Incluso si no tienes una intolerancia diagnosticada, pero experimentas digestiones pesadas, hinchazón o malestar general, puede ser beneficioso introducir otros tipos de cereales en tus comidas. Escuchar a tu cuerpo y hacer ajustes en tu dieta puede mejorar significativamente tu bienestar intestinal.

¡Que aproveche!